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ALEJANDRO TUMANOFF CICLOTURISMO
18 al 25 de Enero de 2008 Para esta travesía de una semana que realizamos Antonia y yo, busque un camino de tierra paralelo a una vía abandonada pero alejado de rutas pavimentadas. Es así que elegí el recorrido en la zona de Carlos Casares, Pehuajo y Henderson, para conocer una serie de pueblos que nacieron al paso del ferrocarril y que luchan por no desaparecer luego de que se levantaran las vías.
El viernes 18 de Enero a la noche dormimos en la ciudad de 9 de Julio. En la mañana del sábado partimos con el auto hacia 12 de Octubre. Llegados al pueblo buscamos el destacamento policial para poder dejar el auto en la semana de pedaleo. Hallamos la dependencia pero no había nadie, así que preguntando llegamos al Señor Armando Esteban, transportes de cereales, quien amablemente nos permitió dejar el auto en su casa, incluso saco una camioneta suya para poner el mio bajo techo. Un agradecimiento muy grande para el, que me permitió hacer el viaje tranquilo. Luego de armar las bicis, procedí a cargar el equipaje compuesto para la Schwing Mesa de Tony de un bolsito trasero con el termo, mate y artículos de perfumería de ella y para mi Zenith Toga dos alforjas traseras (una con la ropa mía, la otra con la ropa de Tony), un bolsito trasero (toallas, lona, art limpieza, botiquín, etc.), la carpa, un aislante, un bolso delantero (planos, folletos, pilas, cámara fotos, etc). Bacacay Comenzamos la pedaleada por el camino de tierra que a medida que avanzábamos se iba haciendo cada vez mas arenoso. Al principio va paralelo a la traza de la vía y luego se aleja para retornar a su lado en la siguiente estación Bacacay. Esta estación esta completamente abandonada sin pueblo ni
casas alrededor.
El día se presento soleado con temperatura agradable para esta época de Enero, teníamos un fuerte viento a favor pero neutralizado en la velocidad por lo arenoso del camino. Continuando por el camino la siguiente población es Cadret. Este pueblo de unos 230 habitantes tiene sus calles todas de tierra y esta alejado unos cuantos kilómetros de la ruta asfaltada. La estacion esta ocupada por el Jardín de Infantes y se encuentra bien conservada. Luego de almorzar unos sándwich y de una corta siesta seguimos a Centenario.
Acceso a Centenario Allí hay unas tres casas alrededor de la estacion, esta se encuentra ocupada por una familia y en la ex sala de espera esta montado un taller mecánico para maquinas rurales. Charlamos un rato con ellos y continuamos viaje. Siempre el camino arenoso va paralelo a la vía, así llegamos a eso de las 17 hs a Bellocq, pueblo de unos 500 habitantes y lugar donde dormiríamos la primer noche de travesía.
Acceso a Bellocq Almacen de Bellocq Lo primero que fuimos a conocer fue el almacén de Ramos Generales Gigli, declarado “Patrimonio histórico Municipal” en 2005. Allí charlamos con su dueño sobre la historia del pueblo y del ferrocarril. Visitamos después la iglesia Santa Maria construida en 1914, la primer vivienda del pueblo transformada en museo (lamentablemente cerrada) y luego fuimos a ver al Delegado Municipal para que nos autorizara un lugar para armar nuestra carpa, ya que en Bellocq no hay ningún tipo de alojamiento. El Delegado muy amablemente nos indico un lugar junto a un galpón ferroviario que hace las veces de centro de reuniones del pueblo. El lugar muy prolijo, parece un parque, el pasto cortado, bien iluminado y dentro del galpón había baños pero no había duchas. A 100 mts de donde estábamos acampando había un bar a donde fui a preguntar si nos podían preparar algo para cenar, el dueño me atendió muy bien, e incluso me ofreció un baño donde ducharnos. Al rato fuimos con Tony y los elementos de higiene a ducharnos, ya limpios y cambiados volvimos para cenar, un par de milanesas completas mientras varios parroquianos tomaban algo o jugaban en la mesa de villar. No estamos acostumbrados, pero mientras estábamos en el bar comiendo quedo sola la carpa y las bicicletas sueltas sin atar con las alforjas puestas, ya nos habían advertido, “aca nadie toca nada”.
Muchas miradas curiosas nos seguían, así seria el resto del viaje, que hacen estos locos por estos lados ? se preguntarían. La noche estaba espectacular y luego de agradecer su atencion al delegado municipal de Bellocq que nuevamente se acerco para ver si necesitábamos algo nos fuimos a dormir. Las bicis por supuesto quedaron afuera sueltas sin problemas. El domingo 20 nos levantamos a las 8 hs, durante la noche hizo bastante fresco lo cual ayudo a dormir bien. Habíamos combinado con el dueño del bar para que nos prepare el desayuno, así que después de esto desarmamos la carpa, guardamos las cosas y a seguir viaje. Continuamos el camino siempre paralelo a la vía, cruzamos la ruta 226 y unos metros mas adelante tres casas y una escuela nos indican que llegamos a Girondo. Desde allí se ven los grandes galpones de la estación que esta unos 300 metros mas adelante. Toda la zona de la estación esta completamente abandonada, con impenetrables cardales. Entramos al predio todavía sin ver el edificio porque lo tapan los galpones, damos varias idas y vueltas para tratar de buscar un caminito para cruzar los yuyales. Al fin lentamente cruzamos y nos encontramos con el edificio de la estación en medio de una densa vegetación. Vuelta al camino la siguiente estación es Magdala. El pueblo tiene unos 300 habitantes y varios edificios de particular atractivo (Capilla, Delegación Municipal, Puesto de Vigilancia y almacén de ramos generales) todos ellos construidos alrededor de 1920. Por supuesto se destaca la estación, bien cuidada y convertida en Jardín de Infantes. A pesar de ser recién las 11:30 hs ya teníamos hambre así que compramos fiambre y pan en el almacén “El resorte” y nos fuimos a comer a la plaza.
Iglesia Magdala Luego hicimos el recorrido fotográfico del pueblo y partimos de Magdala por el camino de tierra/arena hacia la ruta 86, siempre al lado de la traza ferroviaria. Una vez pasada la ruta el camino pierde categoría, se nota que hay muy poco transito incluso en algunos tramos esta invadido por el pasto. Después de unos pocos kilómetros hay una curva hacia la izquierda y nos alejamos de la traza. Si bien no hay tanta arena el pasto nos frena el andar. En un cruce doblamos a la derecha y llegamos a Asturias. El camino cruza perpendicular la traza de la vía, a la izquierda esta la estación, ocupada y bien conservada, frente a esta dos casas de aspecto abandonadas y una escuela. Sobre el lado derecho del paso a nivel, es decir como volviendo a Magdala una tranquera nos cierra el paso, la salto y encuentro mas construcciones ferroviarias, el tanque y un gran galpón que parecería ser de locomotoras, no puedo ver mas por lo cerrado de la vegetación y además se nota que están habitadas. Continuamos el camino hasta llegar a la ruta de acceso a Mones Cazon, único pueblo de este tramo de la travesía que tiene el “privilegio” de tener acceso pavimentado. Mones Cazon pertenece al partido de Pehuajo y tiene una población de 1.800 habitantes, la estación esta ocupada por una dependencia municipal. El pueblo además cuenta con un hotel. Seguimos rumbo a Salazar, vuelve el camino mas arenoso que nunca mientras un cartel con muestras oxido anuncia la obra de pavimentación entre Mones Cazon y Salazar. Este fue el tramo mas duro porque justo el sol comenzó a pegar fuerte y la arena formaba un espesor donde las ruedas se hundían y no avanzaban. En los mapas marca el recorrido alejándose de la traza, pero este camino va directamente sobre esta, a raíz de esto se ven tirafondos y clavos ferroviarios desparramados, que incluso son quejas de transportistas por los danos que causan en las cubiertas. Luego de unos 19 kilómetros de lucha, con algunos tramos caminando, llegamos a Salazar, un prolijo y limpio pueblo de 1800 habitantes alejado de rutas pavimentadas.
Salazar Calle Principal Salazar Mural En cuanto llegamos a la calle principal averiguamos donde alojarnos llevábamos mas de 90 Km. de mucha arena, quizás fue la jornada mas agotadora, no había hotel pero nos indicaron de una casa de familia que alquilaba habitaciones. Enseguida un señor en moto que se presento como Mario, dueño de la FM local, se ofreció a guiarnos. Avanzamos por el Boulevard y luego de una seis cuadras llegamos a las casa de la familia Blanco, una antigua casa con una habitación grande que nos alquilo a 40 $ para los dos con el desayuno incluido. Luego de un buen baño nos fuimos a cenar una buena pizza en el único restaurante frente a la estación. Mesas del restaurante en la vereda y gente dando “la vuelta del perro” típica imagen de un pueblo un domingo casi anocheciendo. El lunes 21 luego del desayuno emprendimos la macha rumbo al siguiente pueblo Girodias.
La estación de Girodias esta muy bien conservada y esta ocupada por una dependencia municipal. El pueblo tiene 180 habitantes, un par de almacenes, panadería, dos escuelas y varias casas abandonadas. Como en todos los lugares la gente se nos acerca a charlar y nos cuentan historias sobre los días en que funcionaba el ferrocarril, los lamentos de que ya no este. Aquí charlamos con el veterinario y el mecánico del pueblo que ya sabían de nuestra travesía.??? Ellos nos contaron sobre el pedido a las autoridades que prometieron la pavimentación de “la ruta del cereal”, como llaman al camino que en parte transcurre sobre la traza de la vía, incluso se ven calcomanías pegadas en los comercios y algunos vehículos con el reclamo.
Estacion Girodias Almacen en Girodias Como ya se habían hecho las 11:00 hs y teníamos hambre decidimos almorzar allí (cada vez mas temprano) luego de esto y las fotos de rigor continuamos viaje. El camino sigue muy arenoso ahora también cruzando muchos medanos. La próxima estación es Tronge. esta ocupada por una familia, también funciono allí un almacén y bar, aun conserva unos grandes galpones de chapa. El pueblo tiene unos pocos habitantes y varias casas abandonadas. Luego llegamos a Garre, casi sobre la ruta 33 y con poco mas de mil habitantes. Allí fuimos a la Plaza donde nos tiramos un ratito a descansar, luego recorrimos el centro y como estaba todo cerrado por la siesta fuimos al club para comprar unas bebidas frías. El encargado nos invito al predio deportivo para ducharnos y descansar pero desistimos porque queríamos continuar viaje. Visitamos la estación que fue reciclada y es ocupada por una dependencia municipal.
Continuamos viaje rumbo al oeste, el horizonte se veía bastante oscuro se estaba preparando una tormenta. Luego de nueve kilómetros llegamos a Victorino de la Plaza, final de la línea ferroviaria Compañía General de Buenos Aires. Recorrí rápidamente todo el predio ferroviario ya que la tormenta se acercaba amenazante. En vista de esta situación decidí tomar rumbo al sur hacia Casbas. La tormenta estaba cerca y se sentía el olor a la tierra mojada, por suerte el camino mejoro y ahora con viento a favor volábamos para llegar a la ruta 33 asfaltada antes que nos agarre el agua. Sobre los campos de girasoles a la derecha nuestra se veía claramente como a unos 3 kilómetros llovía intensamente mientras los truenos hacían temblar la tierra. Por suerte llegamos a la ruta justo cuando se largo a llover, pedaleamos unos 12 kilómetros por aquí hasta la entrada de Casbas donde paro la lluvia.
Acceso Casbas Estacion Casbas Entramos a la ciudad y fuimos directo al hotel “Juanma-Pa” donde nos instalamos ( 70$ la habitación doble con desayuno) al rato mientras nos bañábamos se largo la lluvia nuevamente con todo, diluviaba. Cuando paro un poquito fuimos a cenar a un club que estaba a dos cuadras y luego a dormir mientras afuera seguía la lluvia.
Iglesia Casbas Plaza Casbas El martes 22, luego del desayuno del hotel y con un cielo bien cubierto, recorrimos Casbas, su iglesia, plaza, estación ferroviaria y municipalidad, compramos agua y retomemos el camino. El suelo arenoso con la lluvia se había puesto un flan, imposible pedalear, pero teníamos que seguir. Fueron dos horas de lucha para recorrer los 16 Km. hasta el siguiente pueblo Casey. Llegamos en medio de la lluvia. Casey tiene la estación del Ferrocarril Midland ocupada por la escuela Agraria y enfrente unas cinco casas, una de ellas tenia un cartel de “Kiosco” con un pequeño alero por lo que nos protegimos allí debajo. Como ya eran las 11:30 hs nos agarro hambre así que llamamos para ver si había algo de comer. Nos atendió una sorprendida señora que nos dijo que tenia solo golosina porque el kiosco trabaja en temporada escolar, pero que pasemos que nos iba a preparar algo. Entramos y nos sentamos en la mesa del comedor con su familia, nos preparo unas salchichas con algunos snaks y luego el esposo nos trajo unos salamines caseros con pan también casero, todo muy bueno. Luego de una charla referente a nuestro viaje y a la vida de ellos en el campo, agradecimos la hospitalidad y continuamos viaje ya que en ese momento solo lloviznaba.
Famila en Casey Club Amigos en Andant Al salir me percate de que tenia dos rayos traseros cortados, el camino continuaba igual y teníamos un promedio de ¡¡ 9 Km./h !!, todavía faltaban 74 Km. para llegar a Henderson que era el destino de ese día y ya eran las 13:00 hs, era evidente que no íbamos a llegar, por lo tanto decidí dormir en el siguiente pueblo Andant único de ese tramo con poblado. Allí llegamos a eso de las 16:30 hs manteniendo el promedio de 9 Km./h. Andant tiene 40 habitantes y muy pocas casas, frente a la estación hay un enorme almacén de ramos generales, uno de los mas grande que e visto y que hace muchos anos esta cerrado. La estación esta ocupada por una señora viuda de un ferroviario, hay también un almacén, una escuela y un club que habré algunos fines de semana cuando hacen partidos de fútbol. Averiguamos y enseguida dimos con la señora encargada del buffet del club, a ella le pedimos dormir allí adentro, nos autorizo. Al rato que nos instalamos en el salón, uno de los hijos de la señora nos trajo tortas fritas, luego nos trajeron frazadas ya que la temperatura había bajado bastante. Combinamos también con ella para que nos prepare la cena y el desayuno, la verdad que nos atendieron bárbaro mientras afuera seguía lloviendo. El miércoles 23 nos despertamos como siempre a las 8:00 hs y luego del desayuno partimos. El policía encargado de la patrulla rural de Andant nos advirtió que el camino estaría intransitable. El tiempo había mejorado pero como siempre tiene que haber algo mas… el viento en contra era bastante fuerte. Esquivando charcos, a veces empujando la bici en el barro/arena llegamos a Freyre. Allí no hay ninguna casa, solo la escuela que ocupa el viejo edificio de la estación.
La siguiente parada fue Enrique Lavalle, tampoco hay pueblo, solo la estación ocupada por un hombre, que luego de nuestra breve presentación nos invito a tomar mate. Seguimos y la próxima estación es Coraceros, sin pueblo, el edificio esta ocupado por una escuela Agraria.
Muy cerca y ya con el camino en mejores condiciones, por el fuerte viento (en contra), a eso de las 16 hs llegamos a la ciudad de Henderson. Esta es la cabecera del partido de Hipólito Irigoyen y tiene poco mas de 9.000 habitantes. Nos alojamos en el Hotel del Sol y luego salí a buscar una bicicleteria para que me reparen los rayos cortados de mi bici. Enseguida di con el negocio del señor Gutiérrez, quien el mismo, a pesar de estar accidentado de la mano, me cambio los tres rayos que tenia cortados en la rueda trasera y que tan preocupado me tenían; luego de esto nos invito a su casa para poder lavar las bici que estaban llenas de arena. Con las bicis lavadas y lubricadas y sin carga nos fuimos a recorrer la ciudad.
Acceso a Henderson Parque en Henderson Es destacable, y ya a esta altura nos habíamos acostumbrado, que las bicis quedan en la calle sin problemas. Cantidad de bicicletas apoyadas en los cordones de las calles sin atar se veían en esta ciudad como en todos los pueblos del recorrido, la linga no la use en ningún momento. Esa noche cenamos en el hotel un enorme plato de fideos cada uno y a dormir. El jueves 24 amaneció nuevamente lindo día pero muy ventoso (siempre en contra), luego del desayuno del hotel emprendimos viaje. El primer paraje de este camino muy arenoso fue Maria Lucia, solo una escuela y enfrente la estación, ocupada por una señora que amablemente nos permitió sacar las correspondientes fotos y almorzar unos sándwich a la sombra de un frondoso árbol.
La siguiente estación fue Herrera Vegas. Aquí llegamos en plena siesta y nos tiramos un rato a descansar. H Vegas no debe tener mas de 300 habitantes cuyas casas se distribuyen sobre una calle frente al predio de la estación. Llama la atencion un antiguo almacén de ramos generales, ya abandonado y en cuyo interior se aprecian todavía las estanterías originales. Las tres despensas del pueblo estaban cerradas así que nos abastecimos de agua de una bomba de la municipalidad. Continua el pedaleo con la misma constante, caminos arenosos y viento en contra. En la mitad de camino con la próxima población, nos pasa un auto y se detiene, una amable señora, Diana, nos pregunta si necesitábamos algo, luego de una breve charla nos indica que en Hortensia (la siguiente población) seguramente nos conseguirían donde dormir. Efectivamente, al arribar a Hortensia ya estaban alertados sobre nuestra llegada, es así que el presidente del Club local nos hizo acomodar en la sede del mismo. Compramos alimentos en el almacén porque no hay ningún bar ni nadie que prepare comidas, así que cenamos unos sándwiches. A eso de las 20 hs nos vinieron a visitar el delegado municipal y la señora Diana con su marido. Siguió una prolongada charla sobre nuestro viaje y sobre la historia de la localidad, de sus tiempos mejores y su despoblamiento posterior. La hora se paso volando, a las 22 hs nos despedimos, ducha y a dormir.
La cama de sillas en el Club Hortensia Almacen El viernes 25, ultimo día de esta travesía, En la revisión diaria de las bicis encontré nuevamente que tenia dos rayos de mi rueda trasera cortados, por lo que solté los frenos . Tony preparo el desayuno y arrancamos con rumbo a Ordoqui. Al llegar nos encontramos con un pueblo de los mas tristes por la cantidad de casas abandonadas. Un par de almacenes y una panadería parecen ser los únicos negocios que todavía funcionan en este pueblo de 170 habitantes que se nota llego a tener muchísimos mas.
Ordoqui Acceso Ordoqui Calle De Ordoqui partimos hacia Corbett. Este tramo del camino es bastante precario, poco transitado y rodeado de bañados. Una tremenda diversidad de pájaros, patos, etc nos rodea. Al llegar a Corbett encontramos la estación prolijamente mantenida por una familia que la ocupa. Enfrente hay una gran construcción abandonada, la única de este paraje, que según nos contaron unos muchachos que pasaban, se trato de un hotel que recibía y alojaba a los llegados en el tren que venían a visitar alguna estancia.
Continuamos el camino siempre paralelo a la vía, y la próxima estación fue Santos Unzue. Allí llegamos a la hora de la siesta, así que el almacén estaba cerrado y no había nadie en la calle. Santos Unzue tiene 232 habitantes y pertenece al partido de 9 de Julio. Saliendo de esta localidad tomamos la ruta 65 con dirección a 9de Julio. Hacia un tiempo que no pedaleábamos por asfalto. Luego de unos 10 kilómetros doblamos a la izquierda nuevamente por camino de tierra/arena. Al avanzar en una zona de colchón de arena sentí el ruido de otro corte de rayo trasero, al revisar la rueda vi que con este llevaba cuatro rayos cortado, un milagro que todavía podía seguir anidando. Al fin llegamos a nuestro destino la localidad de 12 de Octubre luego de 7 días seguidos de pedaleo y mas de 500 Km. recorridos con un sinnúmero de anécdotas y nuevos amigos. Al arribar y cargar las cosas en el auto reiteramos el agradecimiento por habernos permitido dejar el auto al Sr Armando Esteban y toda su familia. Lo único negativo del viaje fue mi preocupación por los rayos traseros, los continuos cortes me tenían mal, deberé solucionarlo para la próxima, además ratifique lo que había comprobado anteriormente, principalmente en alguna competencia, la importancia de dormir bien, y en esta travesía lo aplicamos durmiendo no menos de 8 a 10 horas por noche, con lo cual a pesar de no habernos preparado con un entrenamiento importante, nos permitió recuperarnos rápidamente y terminar en perfectas condiciones. |