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ALEJANDRO TUMANOFF CICLOTURISMO
25 de Octubre de 2009 A principios de año el Tano Juan había tirado la idea de hacer con el Grupo una salida solidaria, estábamos pensando que hacer y justo tuvo un accidente ciclístico en Córdoba que lo alejo unos meses del pedaleo. En ese lapso se me ocurrió que esa salida sea para llevar libros para alguna biblioteca en algún pueblo rural de los tantos que siempre visitamos y que luchan por no desaparecer. Pensé en Villa Espil y en la feria de turismo de la provincia de Buenos Aires, en el Stand de la Municipalidad de San Andrés de Giles, a donde pertenece Villa Espil, encontré a su Asesor de Turismo, el Arq. José Yanes. Como siempre, atento a las inquietudes y propuestas, apoyo inmediatamente la iniciativa y me contó que casualmente el club estaba construyendo una sala de computación y biblioteca para la comunidad y me contacto con la gente del club a los que transmití la idea y por supuesto aceptaron agradecidamente.
Plano del recorrido La salida la programe para el domingo 25 de Octubre ya que ese día la localidad festejaría con una fiesta en la plaza principal el día del niño, que habían postergado desde su fecha original, Agosto, por el tema de la gripe A y además el Tano Juan ya estaba de nuevo pedaleando. Una vez publicada la información de la salida tuvo amplia aceptación entre mis amigos, quien no tiene un libro que ya leyó o algún texto escolar que ya no usara, el libro un elemento no perecedero podrá instruir a muchos chicos. La premisa fue que cada uno transporte en su bici el libro o los libros a donar. Recibí además varios mails de amigos que no podían ir pero igual querían hacer llegar sus libros. Durante la semana previa llovió varios días copiosamente, incluso hasta el jueves. En Villa Espil por ese motivo suspendieron la fiesta del niño pero les confirme que nosotros íbamos igual.
Preparativos previos a la partida Por suerte viernes y sábado no llovió más y hubo viento lo que ayudo a secar los caminos. Estudiando el recorrido arme salir desde Lujan hacia Carlos Keen por camino de tierra que corre paralelo al camino de asfalto, que seria la alternativa si había mucho barro, y desde un poco después de Carlos Keen un largo camino recto a Villa Espil que en el Google Earth se veía completamente libre, sin arboledas que no dejen secar el suelo. Para el regreso había pensado en hacerlo por Goldney, un camino bien arbolado pero esto lo decidiríamos en Villa Espil luego de ver el estado de los caminos de ida. Llego el Domingo y poco a poco nos fuimos juntando en la estación de Lujan, con el tren llegaron los últimos participantes con los cuales sumamos 60 bikers, todos con sus alforjas o mochilas con libros. Varios amigos nuevos concurrieron a esta salida, ya que en general como salimos los sábados no pueden ir.
Cruzando la ciudad de Lujan El día estaba con temperatura agradable y cielo algo nublado. Partimos atravesando Lujan por atrás de la Basílica y pronto llegamos al fin del asfalto. El camino de tierra nos recibió, como ya me habían advertido los lujanenses Néstor y Eduardo, con barro en un trecho de unos 500 mts. Algún resbalón y algunas salpicaduras dejaron este primer tramo.
Tramo con barro Cruzamos el puente sobre el acceso oeste y desde allí se veía que el camino seguía con algo de barro pero la huella seca.
Cruzando puente sobre Ruta 7 Continuamos en larga fila sobre la angosta huella sin problemas. Llegamos a Carlos Keen donde hicimos una parada de descanso, ir al baño y algunos para picar algo de comer. En la estación se estaba armando la feria artesanal.
Salida de la estacion Carlos Keen Continuamos el recorrido saliendo por un tramo pavimentado y luego girando a la izquierda nuevamente tomamos el camino de tierra. Ahora es una larga recta que con buen viento a favor circulamos a buena velocidad, bastante parejo todo el grupo no se retrasa nadie. Como imaginaba el camino esta completamente seco y rodeado de verdísimos campos.
Camino bien seco a Villa Espil A las 12:15 hs nos estábamos reagrupando en la entrada de Villa Espil cruzando con mucha precaución la ruta 7, ya que a pesar de ser zona urbana ningún automovilista afloja la velocidad. Entramos al pequeño pueblo, fundado el 22 de Octubre de 1936, formado por una plaza central y once manzanas alrededor que albergan sus 160 habitantes. Fuimos recorriendo sus calles de tierra hasta llegar a la plaza y allí enfrente nuestro destino el Club Recreativo, fuimos recibidos por el Sr. Gerardo Berger junto con otras amables personas. En el interior del Club habían dispuesto una larga mesa con platos cubiertos y vasos para poder sentarnos a almorzar, algunos que habían traído su vianda se acomodaron y comenzaron a comer, otros se sentaron en el pasto en la frondosa plaza aprovechando un sector donde el sol brindaba una excelente temperatura y la mayoría nos acercamos a la parrilla del club a comprar tanto pollo o choripanes.
Almorzando en el Club de Villa Espil A medida que íbamos terminando el almuerzo cada uno fue depositando los libros traídos en una mesa, algunos salieron a recorrer el pueblo, su iglesia construida alrededor de 1960 y otros se entregaron al descanso al solcito.
Cada uno fue entregando los libros donados Luego nos fuimos juntando alrededor de la entrada del Club donde el Sr Gerardo nos dirigió unas palabras contando la obra que realizan para la comunidad y la formación de la sala de computación y biblioteca.
Informacion sobre las actividades para la comunidad Después de esto hicimos la tradicional foto grupal y alistamos nuestras bicis para emprender el regreso.
La Grupal para el album Tal cual me había adelantado el Arq. José Yánez la atención por parte de la gente de Villa Espil fue buenísima y muy calida, estuvieron siempre atentos a nuestras necesidades, fue un gusto conocerlos. Para el regreso, viendo que los caminos que habíamos transitado hasta ahora estaban muy bien decidimos continuar de acuerdo a los previsto es decir volver a Lujan por Goldney.
Luego de doblar el viento nos quedo bien a favor En el primer tramo saliendo del pueblo había grandes huellones con algo de barro pero cuando debimos doblar en un cruce hacia la izquierda el camino se puso excelente, bien arbolado y encima con viento a favor, daba gusto rodar.
Un hermoso tunel vegetal Los árboles formaban en este tramo un hermoso túnel vegetal, algunos pocos sitios con barro alcanzaron para que alguien se compre un terrenito en la zona. Ya llegando a Goldney sabíamos que el camino, sin transito ninguno, se estrechaba mucho y era muy probable que encontráramos mucho barro y muchos mosquitos mas un alto riesgo de pinchaduras, por lo tanto decidimos dar un rodeo pasando por otro camino paralelo.
Poco barro a pesar de la sombra Doblamos a la derecha y a los 500 metros a la izquierda pasando frente a un viejo almacén rural. Al poco llegamos a Goldney donde nos reagrupamos. Retomamos la marcha pasando frente a la estación y las pocas casas que componen el poblado.
Ondulado camino junto al Ferrocarril San Martin Saliendo de la zona de casas tomamos el camino paralelo a la vía del Ferrocarril San Martín, con buenas subidas y bajadas. Unos kilómetros de marcha y doblamos a la derecha en busca de otro camino paralelo a las vías del Ferrocarril Sarmiento, teníamos dudas también respecto a que pudiera estar con mucho barro por lo arbolada de la zona, pero afortunadamente estaba en muy buenas condiciones.
Mil tonos de verde En este tramo la naturaleza nos ofreció un paisaje con todos los verdes imaginables.
Excelente arboleda Continuaron las cortas subidas y bajadas pero con muchos árboles alrededor, llegamos así hasta cerca de la algodonera Flandria. Allí tomamos un sendero conocido como “Caminito de Flandria” que bordeando un arroyito nos deja en la entrada de la algodonera.
"Caminito de la Flandria" Cruzamos el puente sobre el río Lujan, pasamos frente a la entrada del Club El Timón y enseguida entramos en Jáuregui.
Otro tramo del caminito de Flandria La hermosa calle principal de esta localidad tiene un gran cantero central con una larga fila de viejas palmeras y se estaba desarrollando con gran cantidad de publico una exhibición de autos antiguos y además había una carrera de autos a piolin, nos detuvimos un rato para mirar y de paso a reagruparnos. Desde Jáuregui seguimos a Lujan por el camino de asfalto para llegar a la estación punto final para esta linda salida. |