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ALEJANDRO TUMANOFF

TOTORALEJOS

Provincia de Cordoba

 

Llegando a Totoralejos, restos del control policial

Totoralejos se encuentra en el norte de la provincia de Córdoba, en el departamento Tulumba, en la zona de las Salinas Grandes, muy cerca de los límites con las provincias de Catamarca y Santiago del Estero. Para llegar se transitan 200 km desde la capital cordobesa por rutas 9 y 60, luego nos desviamos por un precario camino de tierra por 3 kilómetros más.

Totoralejos, según el libro de Enrique Udaondo, “es un diminutivo de totorales, paraje donde abunda la totora, vegetal que se utiliza para techar los ranchos”. La estación fue de segunda categoría habilitada para pasajeros, encomiendas, cargas y hacienda, contando con telégrafo, estaba ubicada en el tramo Deán Funes a Recreo del Ferrocarril Central Córdoba.

Llegando a la estación el sendero de ingreso desde la ruta se desdibuja, es difícil encontrar cual es la huella, la vegetación avanzó por todos lados a pesar del suelo salino. Estaciono a unos 200 mts de la estación y sigo a pie, de la única casa que más o menos se conserva entera sale una persona junto con su perro a recibirme muy amablemente. Lo saludo y le informo lo que estoy haciendo, él a su vez se presenta, Miguel Palacios, único habitante del paraje.

Miguel tiene 81 años, es nacido en Totoralejos en 1944, su infancia la paso aquí y luego se mudó con sus padres y hermanos durante un tiempo a Deán Funes para poder estudiar para posteriormente regresar al pueblo. Continua pausadamente con el relato de su historia “en el pueblo llegaron a vivir unas 100 personas, durante la década del 70 se fueron agotando los obrajes, fuente de trabajo en la zona, después cuando el ferrocarril cerró, la mayoría de los residentes decidieron dejar el lugar, ya que esa era la forma de abastecerse además de su medio de trabajo”.

La vivienda de Miguel no cuenta con red eléctrica, su contacto con otros seres humanos es a través de un celular que se abastece con un panel solar, los víveres y otros elementos o se los acerca algún familiar o los trae él mensualmente cuando va a cobrar su jubilación a la ciudad de Recreo donde tiene parientes. Semanalmente también pasa la policía para ver que este todo bien. Desde Lucio V. Mansilla, al sur, suelen llevarle agua potable.

Luego de una prolongada y agradable charla continúo caminando por las ruinas de este pueblo, no hay calles solo paso entre los pastos secos y duros. Entre los restos de construcción se destaca una que fue el puesto policial de control de entrada a la provincia de Córdoba, según me contaba Miguel, nunca llego a inaugurarse, ya que la ruta quedo abandonada al construirse la nueva, pavimentada, a un par de kilómetros. Veo la escuela rural abandonada. Unos metros más encontramos los restos de las viviendas construidas por el ferrocarril, se trata de 4 módulos de 4 casas cada uno, y 3 chalets más dentro del predio ferroviario. De esto quedaron las paredes nada más, los techos y las carpinterías fueron depredadas. Allí vivían los obreros que se encargaban de mantener las vías. Estos tenían mucho trabajo por el rápido deterioro que provocaba el salitre en los rieles.

La estación corrió la misma suerte solo las paredes y un pequeño anden sobreviven. La playa tiene varias vías auxiliares donde en su época se producían cruces de trenes tanto de cargas como de pasajeros. También en las vías auxiliarles se dejaban vagones cisterna para el aprovisionamiento de agua en épocas de locomotoras a vapor. En esta zona como en otras tantas del país no hay agua potable, por lo que la función de abastecimiento la cumplía el ferrocarril y la gente lo esperaba con tachos y todo recipiente a su alcance.

Al costado del poblado pasaba la “ruta vieja” muy transitada por camiones, hoy es difícil distinguir su trazado. A principio de la década del 90 cerro el servicio ferroviario, le gente se quedó sin trabajo y hubo un éxodo total.

Paso y me despido de Miguel, “estoy acostumbrado al silencio y la soledad” continua con la cría de vacas, cabras y algunas gallinas, con eso se las arregla para subsistir.

Paradójicamente Totoralejos es bastante visitado, la historia de Miguel es muy conocida en la zona, como leí en un comentario “Totoralejos, hay muchas viviendas, pero un solo habitante”

La estacion del lado contrario al anden, a la derecha el aljibe que se cargaba con los vagones tanque

La estacion Totoralejos, mirando hacia Cordoba

La estacion del lado del anden

La estacion sin alero, sin cubierta

La estacion, con sus vias auxiliares, cerca de 1923

Un vagon abandonado, el tanque de agua y a la derecha los baños

Edificio de auxiliares

Viviendas ferroviarias

Barrio ferroviario

 

Ubicacion de Totoralejos en el norte de Cordoba

 

 

 

 

 alepolvorines@hotmail.com